Todo camino comienza antes del primer paso: en el instante en que algo nos invita a cruzar.
Hay umbrales visibles —una puerta, la orilla de un río— y otros que se revelan cuando comprendemos que ya no podemos seguir viviendo de la misma manera.
Un viaje auténtico comienza con la decisión de partir sin tener todas las respuestas. El miedo no desaparece al cruzar: aprendemos a caminar con él. La confianza surge durante el recorrido.
Cruzar implica soltar la imagen fija de nosotros mismos y acercarnos a aquello que espera ser vivido.
Estas piezas sonoras de Nautilus son una invitación a dar ese paso y encontrarnos directamente con la experiencia contemplativa de la vida.